domingo, 19 de julio de 2009

Book II, Capítulo I, April


Hola a todos, les traigo el capitulo I de la Magia del Verdadero Amor II, Barreras. Dejenme decirles que esta vez estare publicando una vez por semana ya que le quiero dar tiempo a mi dibujante favorita Juhany para que termine con tiempo los dibujos, pues como había mencionado el libro II esta ilustrado. Tambien me gustaria saber vuestra opinion sobre que actores quedarian bien como los protagonistas del libro. ¡Espero sus comentarios!!

“Mis poemas y yo vamos a fundirnos con tu espíritu,

Como gira la rueda alrededor del eje este libro,

Inconsciente, no gira sino en torno de tu idea…”

Walt Whitman

Capítulo I

April

La rubia caminaba impaciente por la habitación llena de escritorios agitando un bolígrafo enérgicamente con la mano al compás de cada palabra que decía.

-…Castaña, de ojos verdes y tez blanca, con un carácter alegre y vivaz, mmm y también es seria, durante este semestre será nuestro material de estudio. ¡Ja! Como para que no lo fuera -dijo sarcástica - si esa chica es un total misterio, el año pasado, en preparatoria, nadie la conocía, pero solo empezó el semestre y todos empezaron a hablar de ella, pero claro, si enfrentó a su hermana y eso si que es un gran logro. Sin duda Isis Brown, es un misterio por revelar. -finalizó mientras se dejaba caer en uno de los escritorios.

-Deberías buscar un trabajo -se mofó el chico que hasta entonces había permanecido en silencio.

-Este es mi trabajo -le contestó molesta la chica -yo me encargo de escribir lo que todo el mundo quiere leer.

-Si claro, a todo el mundo le interesa la sección de chismes -bromeó el chico.

-Te sorprendería saber cuántas personas leen el periódico escolar -se defendió ella - ¡Así que no te burles, Kevin!

-Como sea, yo me voy, tengo clase en diez minutos, Adiós April -se despidió Kevin mientras recogía la portátil en la que había estado escribiendo.

-¡Espérame! Yo también tengo la misma clase contigo -le gritó cuando Kevin estaba abriendo la puerta de la pequeña aula.

Ella tomo la bolsa negra que estaba sobre uno de los escritorios y salió corriendo para alcanzar al muchacho. No podía ser mayor la diferencia entre ambos, ella rubia y él de cabello negro, ella de ojos oscuros y él de ojos claros. April sumamente cuidadosa con su aspecto y el cabello perfectamente ordenado y Kevin con la ropa desordenada y el cabello alborotado, no era de extrañarse que todos los alumnos de la Universidad Saint Pearson se asombraran al verlos caminar juntos, pero bastaba echar un vistazo más para cambiar de opinión, después de todo la que iba con el ciberfanático era April Stand, la mejor estudiante de la facultad de comunicaciones, editora del periódico escolar y una de las chicas más lindas de Saint Pearson, pero era tan extraño verla sin un libro en la mano o una libreta apuntando los últimos acontecimientos relevantes.

Aunque era hermosa, no tenía novio, pero sí, más de un pretendiente aunque ella misma se encargaba de hacer que esos jóvenes dejaran de “molestarla”, pues cuando se le acercaban, ella levantaba la vista de su libro y con un simple “Tendré novio hasta que me gradúe” hacia que el chico se alejara de inmediato y si él era lo suficientemente insistente ella cerraba de un solo golpe su libro y después de un largo suspiro decía “Si me demuestras que eres más inteligente que yo, saldré contigo” y luego les soltaba unos complicados enigmas que a veces sus amigos dudaban que ella misma pudiera resolver.

-¡Isis! -grito de repente April al ver a la chica de pelo castaño que caminaba delante de ella.

Isis volteó hacia sus amigos al momento que se detenía para esperarlos, después de tanto tiempo teniendo solo como amigo a Kevin, había conseguido una nueva amiga, aunque sabía muy bien que esa muchacha rubia de ojos oscuros y mirada penetrante no era perfecta del todo.

-Adivina cual será el nuevo encabezado de la sección de chismes -le dijo Kevin para luego recibir un golpe en las costillas de parte de April. Isis rió por lo bajo.

-No lo se ¿Cuál será? -preguntó con cierta curiosidad, conociendo a April seguro se trataba de algo relacionado con ella.

-Será: “Isis Brown, la nueva sensación de Saint Pearson” -se burló el chico y esta vez recibió un nuevo golpe en la nuca de parte de April -¡Hey! Si quieres desquitarte con alguien desquítate con tu tonto periódico –y volteó el rostro para evitar que ella notara su gesto de incrédula burla.

-Tonto serás tú -le gritó enojada April -además tu también te encarga de hacer ese periódico.

-Te recuerdo que yo te ayudo con el periódico porque tú me obligaste -se defendió él.

-Pero no había otra persona en Saint Pearson que manejara tan bien los aparatos eléctricos como tú, y no te obligué, yo solo te lo propuse y tú aceptaste -apuntó April un tanto enfadada.

-¿Qué?, yo no acepté, tú llegaste diciendo: “Kevin tengo un trabajo para ti” y me arrastraste hasta el aula de audiovisual, ¡no tenía otra alternativa! -dijo alarmado Kevin por tal insinuación.

-¡Pero…!

-¡Ya Basta chicos, no quiero llegar tarde a clases! -Interrumpió Isis en la pelea antes de que pasara a más y conociendo a Kevin y April eso estaba muy cerca de pasar.

Desde que había conocido a April en su primera clase, le había caído muy bien, después de todo ella era muy buena y se había interesado en ella, que se había sentado en el primer escritorio, después de todo Isis, que ya estaba acostumbrada a no hablar con nadie, prefería sentarse adelante y oír las clases de los profesores.

Fue así como ella y April se habían vuelto amigas y desde el primer momento en que la presentó a Kevin estos habían estado peleando por la total atención de la ojiverde.

-Por cierto Isis, yo recordaba que las perlitas de tu collar eran de colores, pero ahora algunas están blancas, tal vez se destiñeron -le dijo April mientras caminaban hacia su clase.

Isis y Kevin se quedaron paralizados, Isis le había explicado tiempo atrás a Kevin lo que significaba que las perlas de su mariposa se pusieran blancas. Inconscientemente llevó una de sus manos hasta el pequeño collar y un escalofrió corrió por su espalda, aun temblorosa levantó el dije y lo llevó delante de sus ojos para poder verlo.

El miedo se reflejó en su rostro, cuatro de las ocho perlas de su collar estaban blancas, ¡Dios! Pensó, ¡Zane estaba herido! Las piernas le temblaron pero no le importó, salió corriendo por entre Kevin y April, necesitaba ver a Zane, necesitaba saber que su querido estaba bien, ella no podría vivir si el moría.

-¡Isis!, ¿a dónde vas? La clase es por el otro lado -gritó April - ¡hey…Isis…! ¿Qué te pasa? ¿Dije algo malo?

-Maldición -dijo Kevin y empezó a correr en la misma dirección por la que se había ido Isis -¡April, excúsate por nosotros con los profesores!

-¡¿Qué?! ¿A dónde van? ¿Kev…Kevin?, urrg, yo también voy -finalizó y se hecho a correr detrás de Kevin.

……………………………………………..

Los pulmones le ardían, sus piernas amenazaban con no poder sostenerla más, pero aun le faltaba mucho, apenas había dejado atrás Saint Pearson, agradeció que su estancia en el mundo de la Luz aumentara su resistencia pues si hubiera intentado correr esa misma distancia un año atrás, seguro se habría desmayado casi desde el principio.

Un claxon sonó a su espalda, giró la cabeza hacia la izquierda y vio a Kevin que conducía el Jeep azul que le había regalado su padre por entrar en la universidad y pudo ver en el asiento trasero a April, era de esperarse, ella siempre estaba junto a Isis.

-No creo que llegues a ningún lado corriendo -le dijo Kevin mientras bajaba la velocidad del jeep para ir junto a ella, que había empezado a caminar -Sube al auto, Isis, iremos juntos.

Isis se detuvo por completo al igual que el jeep, volteó y vio los ojos de su amigo, sin duda Kevin era único, él la conocía mejor que cualquier otro, él sabía lo terca que era y que pasara lo que pasara, no se detendría hasta ver a Zane.

Abrió la puerta del auto y subió en silencio.

-Más vale que te apresures –lo amenazó Isis cuando él hubo encendió el motor del vehículo.

-Oye soy leal a las leyes de tránsito, iré bajo el límite de velocidad -contestó Kevin sonriendo.

El viaje se le hizo eterno a Isis, aunque la carretera a Mount Town quedaba a tan solo cinco Kilómetros de Saint Pearson, la adrenalina que corría por su cuerpo le decía que debían ir mucho más rápido de lo que cualquier auto pudiese. El silencio se había adueñado de los tres, sin duda era muy tenso, pero ninguno de ellos se atrevía a romperlo. Una terrible ansiedad corría por el cuerpo de Isis y miles de preguntas se arremolinaban en su mente torturándola ¿Hacia cuanto que las perlas del collar se habían puesto blancas?, ¿Por qué no pudo darse cuenta antes? Y la más importante ¿Qué demonios le había ocurrido a Zane?

-Llegamos -anunció Kevin cuando el auto se detuvo a la orilla de la carretera.

Isis se bajó de inmediato y se descolgó la bolsa café oscura del hombro y la volteó sobre el asiento haciendo que todos los cuadernos cayeran, sabía que a donde iban, sus cuadernos no servirían para nada. Tomo su diario que había caído al asfalto, pues ese era el único cuaderno que se negaría a abandonar, ese diario guardaba demasiados recuerdos felices que tanto necesitaba recordad en situaciones como esa, y por supuesto que lo llevaría con ella. Volvió a colgarse la bolsa al hombro e introdujo el diario y un bolígrafo en ella.

-¿Qué haces? -preguntó alarmada April

-Solo me deshago de lo que no me servirá -contestó Isis, mientras tomaba la pequeña botellita de cristal que estaba llena hasta la mitad de un líquido dorado, que luego introdujo en la bolsa y sin más demora se adentró al bosque.

-¿Te vas a quedar en el auto? -preguntó Kevin a April mientras empezaba a caminar hacia Isis -si vienes, asegura las puertas por favor -dio un pequeño suspiro para luego susurrar -espero que volvamos a este mismo lugar o mi padre me matará por abandonar el auto.

April no tardó mucho en bajar del jeep y pensó varias veces si debía llevar o no su bolso, así que después de meditarlo, decidió dejarlo en el auto junto con todas las cosas de Isis y se apresuró para alcanzarlos.

Cuando por fin alcanzó a Kevin notó que Isis ya no estaba por ningún lado, volteó para ver a Kevin y notó un deje de preocupación en su mirada, entonces se dio cuenta de que un poco más adelante había un hondo barranco, e inmediatamente una ola de terror la inundó, a menos de que Isis supiera volar, definitivamente había caído al barranco.

-Oye, April será mejor que nos esperes en el auto, no tardaremos mucho -dijo Kevin con una falsa sonrisa en el rostro.

-¿Después de que llegué hasta aquí?, ¿Piensas, qué voy a quedarme en el auto? Estás loco Kevin, voy con ustedes, ¡ja!, que esperaban.-dijo alarmada April caminando hasta la orilla del barranco -¿Dónde está Isis?

-¡Esto!, ella…ella…, espera, no te acerques más, tonta -dijo Kevin tratando de detenerla y cuando tomo el brazo de la chica ella intento forcejear, lo que la hizo tropezar con una roca haciendo que cayera por el acantilado.

Kevin se sobresaltó y se apresuró a cruzar la barrera que protegía al árbol de los mundos, esperaba que la tonta de April no hubiera caído por el acantilado si no suave césped que rodeaba el árbol de los mundos. Así que al cruzar no pudo evitar soltar un suspiro de alivio al ver a su rubia amiga sentada sobre el césped, mientras se sobaba las caderas y miraba con asombro el inmenso árbol.

-¿Estás bien? -preguntó Kevin extendiéndole una mano a April para que se pusiera de pie la que ella acepto con gusto.

April estaba tan ensimismada que ni siquiera escuchó la pregunta de Kevin, jamás había visto algo parecido a aquel árbol inmenso, rodeado de mariposas, pero lo que más le impresionaba era ese elaborado arco que resplandecía formado por el tronco de aquel árbol y aquellos perfectos versos escritos con una pulcra y estilizada escritura en forma de cuña. Se preguntó en qué idioma estaría escrito. Kevin se preocupó y volvió a preguntar.

-Si… ¿Qué es todo esto? -cuestionó ya de pie April viendo alrededor.

-¡Kevin, vas a venir o te quedarás, no tenemos tiempo! -gritó Isis desde debajo del arco formado por el árbol de los mundos.

-¡Sí, ya voy! ¿Pero qué hacemos con April, crees que pueda venir? -gritó caminando hacia Isis.

Isis dudó por unos segundos y luego contestó -Si quiere acompañarnos que venga, pero será peligroso, apresúrense por favor -y se perdió en el resplandor del arco.

-Cla… claro que iré -contestó April caminando hacia el árbol mientras sacudía el polvo de sus pantalones - Pero alguien podría decirme: ¿Pero qué rayos es esto?

-Te lo resumiré -dijo Kevin que se había detenido para esperar a April -existen seis Mundos Mágicos incluyendo el nuestro y el año pasado Isis y yo venimos porque estaban en guerra, y solo Isis podía detenerla, y lo logro después de una gran batalla que casi le cuesta la vida. En estos mundos habitan toda clase de criaturas que las personas creen que son simples alucinaciones -hizo un pausa cuando llegaron al arco -por este árbol se puede llegar a cualquier Mundo Mágico, entremos antes de que se cierre.

La chica por instinto cerró los ojos cuando le dio en el rostro la cegadora luz del mundo, volteó y vio a Isis de pie al lado de un caballo, que tenia un pelaje dorado brillante y uno de pelaje café muy claro.

-¡Dorado! ¡Ror! -gritó emocionado Kevin en cuanto vio a los caballos -¿Qué hacen ustedes aquí?

-Vienen conmigo -dijo Eclipse apareciendo detrás de unos árboles que formaban el camino de principal del mundo de la luz.

-¡Eclipse! -exclamó Isis al ver a la elfa, ahora tenía alguien que le podría contestar una de sus dudas -¿Dónde esta Zane?

-Zane… él está…está secuestrado, Isis -contestó Eclipse con la voz entrecortada. Esta aventura seguro sería aún más difícil que la del año anterior.

jueves, 16 de julio de 2009

Prólogo, La Magia del Verdadero Amor II, Barreras

Gracias a todos, gracias a Nat y a Isha por sus comentarios, es agradable saber que a alguien le agrade lo que escribo. Pensaba colgar el segundo libro hasta la proxima semana pero creo que es mejor recompensar como ya lo había dicho las 500 visitas, así que aqui les traigo el prólogo del libro La Magia del Verdadero Amor II, Barreras. Espero sus comentario.

Prólogo

Oscuro Comienzo

El silencio del camino era roto solo por el sonido de los cascos del caballo dorado que se precipitaba por recorrer toda la extensión del camino. El jinete sonrió, era realmente fácil cruzar el mundo de la Luz tanto de día como de noche, la luminosidad de las plantas y la buena iluminación prestada por la perfecta luna plateada que se abría paso en el firmamento hacían que todo estuviera perfecto para un viaje nocturno.

No faltaba mucho para llegar al prominente árbol rodeado de luciérnagas en el que acababa el amplio camino bordeado de árboles y su llegada al otro mundo no sería esperada. Estaría ahí un buen tiempo lejos de presiones y problemas que resolver, sabía que su estancia en aquel mundo seria agradable con la compañía de viejos amigos, aunque hubiese deseado que ella lo hubiese acompañado. Jamás pensó necesitar de ese modo a un ser, ni pensó desear estar siempre a su lado, deseo que se veía ofuscado por la distancia que los separaba, pero ese no era un problema, sabía que en el instante que la necesitase, en el momento en el que él deseara una salida, ella estaría a su lado para salvarlo con esa valentía y esa luz interior que la caracterizaban tan bien.

La delicada franja de oro que adornaba su oscuro cabello destelló cuando el caballo se detuvo por completo al frente del árbol dejándole así una buena posición para que vertiera las gotas de Forisen en las raíces del árbol, que no tardaron en reaccionar y se abrieron de par en par. El jinete agitó las riendas que ataban al caballo y rápidamente ambos entraron en el arco formado por el frondoso tronco del árbol.

Detuvo el avance cuando cruzó el árbol y se vio envuelto en la fría atmósfera de ese nocturno lugar, el arco se cerró segundos después dejando todo mucho más oscuro de lo que ya estaba, pero un parpadeo bastó para que sus pupilas se contrajeran y la magia de su sangre corriera hasta ellas dándole una visión tan clara del lugar como si aun estuviera en su iluminado mundo.

Estaba por agitar las riendas del caballo cuando un sonido alertó sus sentidos, agudizó el oído, y primero pensó que serian cascos de caballos pero enfocó más su oído y entonces se corrigió, definitivamente no eran cascos, sonaba más como garras que raspaban el suelo al caminar. Eso no era buena señal, debían de ser Penumbra, sin embargo solo era uno, debía estar preparado para cualquier cosa, agitó las riendas pues, no se podía dar el lujo de detenerse por mucho tiempo. De nuevo sus sentidos lo alertaron, oía más garras raspar el suelo tan rápido como iba su caballo, se estaba preocupando, si no estaba mal lo seguían unos cuatro. Aceleró el avance del caballo que resopló debido al fétido olor que se había apoderado del aire, un olor a carne en descomposición, eso significaba que los Penumbra habían estado de caza, y él tenía muy claro que no quería formar parte de ella.

Jaló las riendas lo más rápido que pudo cuando una de esas criaturas se cruzó en el camino quedando al frente del caballo que a resbalones logro detenerse. Maldijo por lo bajo, y cuando estaba por maniobrar al caballo para virar a la izquierda, otro monstruo se abalanzó sobre él haciéndolo caer, susurró un hechizo que hizo bolar al monstruo que se había arrojado sobre él y se paró lo más rápido que pudo, no podía mostrar debilidad. Apretó su abdomen con una mano, y sin duda sintió que debía de tener unas costillas rotas. Dos monstruos más aparecieron mucho antes de que se pudiera acercar al caballo que habían logrado alejar de él.

-Docyrino[i] -alcanzó a gritar cuando los dos Penumbra lo acechaban, el hechizo logró derribar a uno pero el otro acertó a darle un tajo en el hombro izquierdo con sus afiladas garras. Un destello cruzó el cielo estrellándose en la cabeza del caballo que calló inerte al suelo, había alguien más que estaba usando magia y no estaba de su lado.

-Gape osorjue[ii] -gritó de nuevo tratando de esquivar los ataques de los Penumbra, ahora eran cinco los que lo atacaban, esto iba mal y su magia se estaba agotando, sería mejor llamar a su arma antes de quedarse sin energía. Grito dos hechizos destructores y muy en contra de su voluntad se hecho a correr rápidamente a la vertiginosa velocidad heredada de su raza.

Tres Penumbra lo perseguían de cerca y no podía dejarlos atrás aunque corriera más rápido, la falta de magia, las costillas rotas y la herida de su hombro punzaban y debía encontrar una salida pronto o acabaría en las garras de esas criaturas. Corrió hasta hallarse al borde de un río, recordaba el lugar, y muy a su pesar sabía que en kilómetros no habría nadie que pudiera ayudarlo, debía encarar a los monstruos que lo perseguían. Volteó lentamente hacia los tres Penumbra, si estos no eran los únicos enemigos que lo atacarían estaría en problemas pues su magia se estaba agotando.

Los Monstruos lo acecharon, esperando cualquier movimiento, él colocó sus manos cerca de su cadera izquierda listo para convocar su arma pero antes de poder hacerlo el segundo destello de la noche se abalanzó sobre él, a duras penas logró esquivarlo, y se dio cuenta de que sus reflejos se estaban volviendo torpes y los Penumbra empezaron a atacarlo, uso sus últimas reservas de magia para destruir a dos de los tres Penumbra, enfocó el resto de magia en su mano y estaba listo para usarlo en contra del monstruo cuando esté asestó un golpe en su espalda con el espinoso mazo que llevaba. Cayó de rodillas por el brutal golpe y por un segundo soporto el peso del Penumbra quien ya aullaba victorioso, el monstruo volvió a levantar el mazo buscando atacar de nuevo, lo que él aprovecho para girarse y golpearlo fuertemente.

El Penumbra murió cuando el puñetazo impregnado de magia lo golpeó y él logro levantarse, se tambaleó hacia el río, sabía que si se dejaba llevar por la corriente llegaría a un poblado y alguien lo reconocería y estaría a salvo, pero no olvidaba que aun quedaba alguien entre las arenas que deseaba matarlo, pero ya no tenía fuerza. Llegó a la orilla del río y sintió como un fuerte hechizo se estrellaba en su espalda y su cuerpo caía sin fuerzas al río, su vista se nublo y su mente se estaba apagando.

-Esto esta mal -alcanzó a decir antes de que cayera en un profundo trance.


[i] Docyrino = destruye

[ii] Gape osorjue = bola energía

miércoles, 15 de julio de 2009

Capítulo XIV, Hasta la Proxima

Aquí les traigo el última capítulo de La Magia del Verdadero Amor I, me he dado cuenta de que son muy pocos, (ha veces solo uno) el que comenta cada capítulo, se que hay muchas personas que simplemente se pasan a leer, pero para mi es importante tener un poco del apoyo que obtengo al leer sus comentarios, no importa que sean malos, o que sean cortos, si solo lleva "bien", estaré feliz. Espero recibir más comentarios tomando en cuenta de que es el final del primer libro, si no, supongo que no publicaré la continuación, por falta de interes.

Sin quitarles más el tiempo espero que disfruten de este capítulo final, dejenme decirle que la continuación es mucho mejor.

Ya habían pasado tres días desde que Zane fuera electo Rey del pueblo de la luz. Juntos habían aclarado todos sus sentimientos y él había terminado su relación con Rose para empezar una nueva con ella, una nueva relación con su verdadero amor.

A ella aun no se le pasaba la emoción de cuando Zane la había llevado al árbol de los mundos y le había pedido que fuera su novia rodeada de mariposas y sus amigos que estaban escondidas detrás del árbol y que saltaron de la emoción cuando Zane se lo pidió.

Ahora estaban en el mismo lugar junto con todos los que habían convivido con ella en la cabaña esperando su partida y la de Kevin.

-¿Seguros que tienen que irse ya? –pregunto llorosa Sefis.

-Si, ya extrañamos mucho nuestros hogares –le contesto Kevin.

-Bueno pero los extrañaremos –dijo Myshel.

-Todos lo haremos –dijo Stacy.

-Si fue muy divertida su estancia aquí –les dijo sonriendo Starlyn

-Si espero que vuelvan a venir y planeemos mas cosas divertidas –dijo Kathe.

-Si para eso me apunto –les hablo Emmy

-Solo espero que la próxima vez que vengas no sea para salvarnos la vida –bromeo Emica.

-Yo también lo espero –dijo Isis –bueno ya es hora que nos vayamos.

-Si, ya hemos pasado mucho tiempo aquí, y no es que sea aburrido al contrario es perfecto para mis obras, pero ya va siendo hora que regresemos, en verdad que fue muy agradable conocerlas –les dijo Kevin con su cámara en las manos después de todo sus cámaras solo funcionaban cuando estaba cerca del árbol de los mundos

-A nosotras también nos agrado conocerte, ya nos hacia falta el ingenio masculino en nuestras travesuras, ¿verdad Myshel? –dijo Sefis

-Si es cierto –contestó Myshel sonriendo –fue agradable conocerlos, a los dos –agrego viendo a Isis y a Kevin.

-Isis –llamo Zane tomándola de las manos y apartándola de los demás.

-Quiero que te lleves algo contigo, algo que te recuerde que hay alguien aquí que te ama y que me ayudara a saber si estas bien donde quiera que este –le dijo suavemente Zane mientras buscaba en un bolso de su pantalón algo.

-Zane no tienes que darme nada –le hablo Isis emocionada por tal muestra de afecto que le mostraba él.

-Lo se pero quiero dártelo –entonces Zane saco un precioso collar que tenia como dije una mariposa hecha de plata con perlas preciosas en colores llamativos aunque el que más destacaba era el verde limón incrustado en las alas y antenas –déjame ponértelo

-Si –le contesto ella y se dio la vuelta y luego recogió su cabello con sus manos dejándole el camino libre para que él colocara el collar.

-Cuando las piedras se vuelvan blancas es que yo estoy herido de gravedad y si las perlas se vuelven negras es que estoy muerto –le explico Zane cuando terminaba de colocar el collar –yo también tengo uno con el que podre saber cuando estas bien y cuando estas mal –agrego mientras le mostraba un delgado collar que colgaba de su cuello con un dije en forma de hoja de árbol también con piedras preciosas esta vez todas eran pequeños zafiros.

-Te amo –volvió a decirle ella –lamento que no pueda quedarme para estar a tu lado.

-No te preocupes esto solo es una prueba más, además tu podrás venir aquí cuando quieras al igual que yo podre ir a tu mundo para verte, pero eso será un poco difícil puesto que me haz nombrado Rey –le dijo sonriendo él al momento que la abrazaba.

-¿y como hare eso, su excelencia? –pregunto cortes mentes ella mientras rozaba una de sus manos con la mejilla de él.

-Eso mi salvadora, lo has con el Forisen que te daré –le dijo el imitando su tono cortes cuando sacaba una botellita de cristal llena hasta el borde con el liquido dorado.

-Gracias, mi Rey –dijo ella haciendo una reverencia –lo veré pronto eso lo prometo.

-Y espero que cumpla sus promesas mi dulce doncella –dijo burlesco Zane

-Que no le entre duda mi amado caballero.

-¡Isis, tenemos que irnos! –le llamo Kevin.

-¡Si ya voy! –grito ella y dándole un corto beso a Zane se marco corriendo hacia donde lo esperaba Kevin y las demás ya con el arco del árbol abierto hacia su mundo.

-¡Hasta la Próxima chicos! –Grito ella desde el borde del arco y dando un paso más la figura de todos los seres que había conocido en los mundos se borro y todo se hizo oscuro.

…………………………

Isis abrió los ojos asustada, y vio a su alrededor, estaba devuelta a en su habitación envuelta en sus sabanas en medio de la oscuridad, encendió la lámpara que estaba en la mesita de noche junto a su cama, en verdad estaba en su casa.

-Isis ¿Estas despierta? –llamo a su puerta Rafael.

-Si…estoy aquí –le contesto Isis aun confundida.

-Tardamos un poco en llegar, lo siento –le dijo él desde el marco de la puerta –Miranda no se quería salir de su Kiosco.

-No importa, Rafael –le hablo Isis levantándose de la cama.

-¿Pasa algo, pequeña? –le pregunto dulcemente Rafael.

-No tengo nada –le contesto ella abrazándose a su hermano –solo estoy cansada.

Entonces oyeron que alguien llamaba estrepitosamente a la puerta Rafael se separo de su hermana y bajo las escaleras rápidamente para ver quien tocaba la puerta de esa forma.

-¡Hola Rafael! ¿Dónde esta Isis? –Pregunto Kevin entrando corriendo a la casa cuando vio a Isis en la parte de arriba de las escaleras entonces subió corriendo y ambos se dirigieron a la habitación de Isis.

-¿Tuviste un extraño sueño, Kevin? –pregunto Isis algo extrañada por el comportamiento de su amigo aunque esperanzada de que lo que recordaba no fuese un sueño.

-No fue un sueño Isis, es real –le contesto él señalándole el collar con una mariposa que tenia ella en el cuello –vine porque supuse que pensarías que había sido un sueño y no me equivoque, al principio pensé lo mismo pero vi las grabaciones que hice cerca del árbol y vi a las chicas y a Zane.

Entonces Isis busco en su bolsillo la botellita de Forisen que Zane le había regalada y cuando sus dedos tocaron el frio cristal se sintió aliviada, no había sido un sueño era real, entonces seria un Hasta la Próxima.

FIN

viernes, 10 de julio de 2009

Capítulo XIII, Guerra de Muerte

Hola a todos aquí les traigo el penultimo capítulo del libro espero que les guste, no olviden dejar comentarios, les aseguro que el siguiente capítulo es mucho mejor que este. Además estamos por llegar a los 500 visitantes y como regalo por prepararé algo especial para mis queridos lectores, sin más que agregar los dejo con el capítulo.


Guerra de Muerte

Ya era el medio día e Isis estaba sentada sobre la roca en donde se había sentado en día anterior junto con Zane. Para ella había sido la noche mas difícil que había pasado pues junto con los demás habían terminado de planear la estrategia que gracias a la ayuda de Eclipse fue mucho más exacta.

Por la mañana habían llegado las sirenas y rápidamente habían tomado su posición en la laguna y la Reyna Kora había estado de acuerdo con pelear hasta morir. También los centauros, sátiros, muchas mas Driada, náyades y una cantidad formidable de animales habían llegado, lo que hacia que el ejercito de ellos no fuera tan pequeño.

Ahora todos estaban en sus posiciones esperando a que Alberich atacara, pues conociéndole seria impredecible.

-Zane, tengo… -dijo Isis acercándose más a él.

-Se que tienes miedo, si no lo sintieras no serias la que buscamos –le consoló él –lo harás bien no te preocupes, yo estaré a tu lado.

-Gracias –dijo ella, por alguna razón las palabras de él la consolaban mucho más que las de cualquiera.

Entonces un estallido se oyó y luego otros más lo que hizo temblar todo el lugar. Zane se había puesto de pie enseguida e Isis también.

-Vamos hay que tomar nuestras posiciones –le dijo Zane tomándola de la mano.

Mas explosiones se oían por todo el lugar pero según vio Isis nadie estaba asustado, más bien todos estaban pendientes de cuando el campo de energía desapareciera. Zane guio a Isis hasta donde estaban los representantes de las razas. Una explosión más se oyó y esta vez sonó como si un inmenso cristal se quebrara. La barrera que los protegía se había destruido.

Entonces por primera vez Isis pudo ver el ejército del Rey. Lleno de criaturas que parecían malignas seres deformes y detestables tal parecían ogros y detrás de ellos una gran cantidad de elfos y otras criaturas en los que pudo distinguir una marca en forma de circulo con una cruz dentro en la frente de casi todos los presentes.

Una voz retumbo en el aire -¡les di la oportunidad de unirse a mi y la negaron! ¡Ahora morirán! ATAQUEN –rugió Alberich y todos los ogros se abalanzaron hacia ellos pero los demás seres se quedaron sin moverse.

Un gran alboroto se hizo cuando el ejercito del Rey se les abalanzo, pero ninguno de los del lado del bien se movió todos esperaban el momento justo y cuando estaban por alcanzar la primera fila de guerreros todas las raíces de los arboles se levantaron y empezaron a llevarse a los que llamaban oscuros, los ogros del Rey: las Driadas estaban atacando.

Las raíces de los arboles dejaron unos grandes agujeros en la tierra lo que aprovecharon las náyades para llenarlos de agua para que las sirenas los usaran para hipnotizar a los guerreros y ahogarlos. Los animales atacaban y llevaban a los ogros hacia las posas para que fuesen acabados por las sirenas y náyades, cada criatura de La Guarida peleaba con todo lo que tenía, todos se esforzaban por abrirles paso a los representantes de las razas.

Pero casi imposible, el ejército del Rey era por lo menos quince veces más grande que el de ellos

Isis pudo ver a Alberich en el centro del campo de batalla, inmóvil con el rostro imperturbable. Zane alejo a Isis de los demás y ambos se dirigieron hacia Alberich.

-Me alegra ver que no eres tan cobarde, hermanito, pero viniendo con una mujer no te ayuda –le dijo burlescamente Alberich, Zane guardo silencio –bueno les daré otra oportunidad, si su amiguita –dijo señalando a Isis –da su vida por ustedes les permitiros vivir bajo mi control, sino lo hace la matare, pero junto con todos.

-No te daremos a Isis, eso es seguro, ganaremos esta guerra –le dijo Zane en tono neutro.

-Pensé que eras inteligente, esta guerra ya la tengo ganada, ¡mira a tu salvadora, es una cachorrita asustada! Le ahorrare el sufrimiento la matare ¡DIORBO! –Bramo el Rey hacia Zane quien no tuvo tiempo para defenderse y callo al suelo dormido –Veamos que puede hacer la Salvadora –Docyrino.

Esta vez Isis estaba preparada, todo el día había estado entrenando con Zane, ahora sabia como defenderse y esta seria la única vez, no habría repeticiones, haría todo lo que estuviese en sus manos, ahora sabia que mientras mas calmada estuviera en la batalla mas poder tendría.

-Ocmida[i] -susurro Isis y el ataque de Alberich revoto en una pared invisible.

-mmm, Veo que Zane no ha perdido el tiempo contigo, pero veamos que puedes hacer con esto –dijo él he hizo aparecer una espada de empuñadura de oro en su mano, un escalofrió recorrió la espina de Isis, Zane le había enseñado a defenderse de la magia y a usarla pero no a pelear mano a mano con alguien.

Él arremetió contra Isis, ella trato de huir, “¿huir?” pensó, ella no debía huir debía pelear y cumplir la promesa que se había hecho, salvar a los mundos mágicos ¿Pero como?, trataba de evitar cada estocada de la espada de Alberich pero era imposible, ahora la espada le hizo un corte profundo en el brazo, otro mas se acercaba a su rostro pero unos brazos familiares la empujaron para evitar el golpe, Zane la había vuelto a salvar.

-Pensé que había quedado claro que para llegar a ella tendrías que matarme, Alberich –le dijo Zane interponiéndose entre Isis y el Rey.

-Entonces… -trato de decir el Rey cuando Isis lo interrumpió.

-Zane, vasta, él tiene razón esta guerra esta perdida, pero si me entrego por lo menos sobrevivirán.

-Isis eso no… -Trato de detenerla él cuando ella caminaba hacia Alberich.

-Que buena chica –dijo el Rey y antes de que Isis llegara a su lado, levanto la espada y le incrusto en el pecho de la joven, Isis se desplomo al suelo y Alberich camino hacia otro lugar, esta vez hacia la cabaña.

Zane no lo podía creer, ahí estaba ella tendida en el suelo en un charco de sangre, él se desplomo a su lado, ella aun estaba con vida, no tenia fuerza para verla, su amor, a su amor se le estaba escapando la vida de las manos, con cada gota de sangre que perdía, con cada una se le escapaba ella.

-Isis…-trato de decirle él pero un nudo se formo en su garganta mientras extraía la pesada espada del pecho de su amada.

-No tienes…que…decir nada –dijo ella usando las ultimas fuerzas que le quedaban, esto es lo que tenia que pasar, ¿Verdad?, lo dijo Mariza, es mi sangre la que debe ser derramada

-¿Escuchaste lo que dijo ella? –pregunto Zane con la voz entrecortada.

-Si y eso me hizo sentir feliz

-Isis…Yo…te amo –dijo el y coloco la cabeza de ella sobre su regazo.

Ella no dijo nada, solo había cerrado los ojos –Isis –llamo él preocupado por que ella…no ella no podía…-¡Isis! –volvió a llamar ella entreabrió los ojos. –No me dejes.

-Te a…

-Lo se –dijo él y cuando ella ya no pronuncio más, una lagrima corrió por su mejilla, la primera lagrima que soltaba, la primera, la primera por amor, delicadamente levanto la barbilla de Isis y se acerco lentamente a ella, cuanto había deseado darle ese beso cuando la tenia a su lado , cuando la tenia aun con vi… ya no se permitió pensar, cello sus labios con los de ella, en un suave y delicado beso, un beso que transmitía todo lo que sentía por ella, todo ese cariño que desde hace tiempo sentía por ella, todo en una simple palabra “Amor”.

Entonces Zane sintió como una temblorosa mano se posaba sobre su mejilla, entonces se separo y ella abrió los ojos. Entonces unas gigantescas olas de energía salieron del cuerpo de ella, la profecía se había cumplido, “Solo su eterno amor despertaría su verdadero poder”.

Él sonrió cuando vio a su alrededor, todos los que habían estado peleando se habían detenido, y todos aquellos que hasta el momento estaban bajo el control de Alberich, recobraron la razón, el sello de sus mentes se desvaneció.

Zane ayudo a Isis a ponerse de pie mientras más hondas de energía salían de su cuerpo perdiéndose en el horizonte, hiendo a todos los demás mundos que estaban bajo el control del Rey,. Zane voltio a ver a su hermano, Alberich estaba atónito todos sus planes se habían desbaratado, mencionó una palabra entre dientes y desapareció en una nube de humo.

-¿Estas bien? –Pregunto él viéndola, jamás se había sentido tan feliz.

-Estoy bien, un poco mareada, pero bien –dijo ella apoyándose en el hombro de él.

-Era de esperarse, perdiste mucha sangre –le menciono Zane señalándole el charco de sangre que había quedado en el lugar donde ella había caído.

-Te amo –le susurro Isis cuando el la abrazo tiernamente.

-Yo también, y si vieras muerto no se que hubiese hecho sin ti, seguro que ya no viviría –le dijo Zane mientras la apretaba más a su cuerpo.

-¿Están bien? –Pregunto la Reyna Akassia que caminaba hacia ellos con marcas resientes de lucha en su rostro.

-Si, estamos bien –dijo Isis sonriendo al momento que se separaba de Zane.

-Parece que todos los que estaban bajo el control de Alberich han recobrado la razón –dijo la Reyna Kora caminando descalza hacia ellos.

-¡ISIS VENCIO A ALBERICH! –grito Sefis quien tenia su tamaño de giganta, midiendo sus 6 metros de alto.

-¡SI! –Bramaron todos los demás presentes -¡QUE VIVA LA SALVADORA! ¡QUE VIVA! ¡QUE VIVA! -Y siguieron gritando en coro.

-Parece que me aman –mencionó Isis viendo a su alrededor.

-Si, pero no tanto como yo -dijo Zane mientras la alaba una de las manos hacia él y se volvía a posesionar de sus labios.

………………………………………..

Todos estaban en el palacio del reino de la Luz. Después que finalizara la Segunda Guerra entre Mundos Zane se había encargado de explicarles a todos lo que había pasado en los dos meses en los que Alberich había sido Rey, también les había contado que él había escapado y que tratarían por todos los medios encontrarlo para que recibiera un castigo digno a las atrocidades que había cometido.

Isis había estado sorprendida de cómo Zane se dirigía hacia todos, si él lo viera deseado habría sido un buen Rey, justo y firme. Ahora ella estaba en una amplia habitación del palacio que daba hacia un enorme jardín donde estaba todo el pueblo de la luz y donde había varias cámaras mágicas que transmitían cada palabra que decía Zane desde el balcón de la habitación hacia todos los mundos, claro todos, sin contar la Tierra.

-…Pero todo esto fue posible gracias a la ayuda de nuestra salvadora, la prueba fehaciente de que las profecías de Annia eran verdaderas. –Zane se hizo a un lado para que Isis se colocara a su lado y fuese vista por todos.

Cuando llego al balcón todos aplaudieron, ella no pudo evitar sonrojarse ante tanto alago.

-Ese aplauso no me debe ser dado a mi, ese aplauso lo merecen ustedes, pues por ustedes logre hacer lo que hice, pues mi único objetivo era salvarles, pero este aplauso mas que nadie más se lo merece Zane, quien fue el que lucho incansablemente para recuperarlos, lucho mucho antes que yo supiera sobre esta guerra y fue él el que hizo que mi magia despertara e hiciera lo que hizo –concluyo Isis y esta ves fue ella la que aplaudió con fuerza y todos los demás la siguieron.

-Ahora hermanos míos, tenemos un trabajo importante que hacer, hay que ordenar nuestros mundos que han quedado en un gran desastre por culpa, debo admitirlo, de mi hermano. –dijo Zane con pesar.

>>Pero ahora habrá un nuevo orden un orden en el cual el Rey será elegido por el pueblo y no por la familia en la que nació, por lo mismo mis queridos hermanos, ustedes elegirán a su nuevo Rey ¿A quien proponen?

-¡La salvadora! –grito alguien en la multitud y todos lo apoyaron con lo mismo, Isis había distinguió la voz o más bien las voces que habían gritado entonces sonrió, Myshel y Sefis habían gritado.

Pero no podía aceptar eso, era demasiada responsabilidad dirigir algo tan grande como el mundo de la luz y ella para su pesar era muy joven aun, además deseaba regresar con su familia, extrañaba tanto a su hermano y hermana y cuanto deseaba ver a sus padres.

-No puedo hacerlo –les contesto ella –pues tengo que regresar a mi mundo con mi familia, pero cuando me vaya podre irme tranquila sabiendo ustedes eligieran a la persona adecuada para dirigirlos.

-Propón a alguien, Isis -le dijo la Reyna Akassia.

-Yo no conozco muy bien a todos pero de los que conozco me gustaría proponer a alguien que se que hará un buen papel y que velara siempre por su bienestar y por sus opiniones: Zane.

No supo si estaba bien lo que había dicho aun sabiendo que él se negaría tal y como lo había hecho cuando iba a recibir la corona tiempo atrás. Tuvo miedo al pensar que nadie apoyaría su decisión pero se sorprendió al ver que todos empezaron a gritar a favor de Zane. Ella volteo hacia Zane, él la miraba atónito pero luego cambio su rostro y le sonrió.

-Estoy de acuerdo con la decisión –se hizo oír la Reyna Kora –yo y todo mi pueblo estamos de acuerdo con la salvadora.

-Mi pueblo también esta conforme con eso –dijo alzando la voz la Reyna Akassia.

Y entonces cada persona en las cámaras, quienes eras los Reyes y Reinas de cada raza, apoyaron a Isis.

-Gracias por confiar en mí –le susurro él al oído –esta vez no cometeré el mismo error de dejar solo a mí amado pueblo.

Con eso la elección del nuevo rey estuvo completa, seria Zane el que tomara el lugar de Alberich.



[i] Ocmida =escudo